Son las 17:00h de la tarde del lunes 28 de noviembre de 2016. Hemos llegado derrapando por las calles de Madrid en una furgoneta vinilada con un sueño: “SAFARI CHILDREN’S CHOIR”. Un sueño que a base de soñar entre muchos, entre todos, es ya una realidad.

Venimos a recogerlos para mimarlos y acompañarlos en la que será la segunda parte de su gira de conciertos por España en 2016. Entre otras ciudades, visitarán Madrid, Barcelona y Gerona.

Venimos sobretodo porque ellos son los arcángeles de un orfanato entero en Entebbe (Uganda). Donde 270 niños no saben, aunque quizás intuyen, que 20 de sus amigos están a punto de ablandar los corazones de miles de personas a 8.000 kilómetros de distancia de allí. Para que la gente sepa que existen y que nos necesitan. Que el mundo no es igual para todos y que con un puñadito de nuestro tiempo, seremos testigos de cómo el amor cambia el mundo. Quizás… porque cuando uno ama no tiene dudas. Y cuando uno deja de dudar, aparece la fe.

De pronto se escuchan tambores en el área de Llegadas de la Terminal 1 del aeropuerto. Y ya vemos llegar sus sonrisas antes que ellos. Montones de pequeñas chaquetas rosas con alas cruzan la puerta volando y,… ¡ya están aquí! El Coro Safari está en Madrid y de pronto hay algo que cambia en el aire. No es el choque cultural, no son los ritmos, ni las apariencias, es un cambio vibracional. Cuando ves al Coro Safari llegar sonriendo tu propio cuerpo vibra, resuena con ellos, y empiezas a ser permeable de esa vibración y tu propia sonrisa brilla de nuevo. Ahí es cuando entiendes, que los seres humanos no estamos aquí para tener, estamos hechos para “dar”.

¡BIENVENIDOS SAFARI! Os hemos echado de menos.